El dólar como moneda líder en la economía mundial

El dólar se ha convertido en la moneda referencial más destacada del sistema capitalista mundial, el cual gobierna países, gobiernos, sistemas económicos, centros financieros, entre muchos otros.

Grandes empresas y sus grupos manejan su sistema económico productivo, el cual incluye los negocios, las inversiones y por supuesto sus ganancias exclusivamente en dólares. De hecho, Estados Unidos (EEUU), la Unión Europea (UE) y China, que son los tres países reconocidos como potencia de economía mundial realizan la mayor parte de su economía en esta moneda.

Razones por la que el dólar es una moneda valiosa en la economía mundial actual

Existe una serie de razones por las que ninguna potencia actual o emergente puede degradar el estatus que la moneda norteamericana ha adquirido a lo largo del desarrollo económico mundial.

Una de estas razones es la verdad innegable de que todos los países del mundo manejan alrededor de un 70% de sus reservas en dólares, ante un 25% en euros, de hecho, incluso China también maneja dichas reservas en la moneda norteamericana.

Por otra parte, el dólar está involucrado en la mayoría de las gestiones cambiarias, por lo menos como divisa intermediaria. Esto puede estar relacionado al hecho de que el sistema financiero está prácticamente dolarizado, y es que tanto las bolsas como los mercados internacionales operan en su mayoría con esta divisa.

Sin embargo, es importante hacer mención acerca de la existencia de un plan de contingencia ante una caída del estatus financiero del dólar, aunque esto podría generar una crisis económica mundial que desaparecería el sistema capitalista de raíz del mundo económico.

¿Cómo el dólar ha alcanzado su estatus financiero?

El inicio de esta cadena data del año 1944, momento en el que fue llevado a cabo la reunión más impactante de Bretton Woods, en la fueron establecidas una serie de normas o reglas con las que se manejarían las relaciones financieras a nivel internacional, así nace el acuerdo Bretton Woods.

La principal regla pautada en esa reunión fue la de restablecer el patrón oro como unidad de medida para el intercambio internacional, sin embargo, para ese momento el representante de Gran Bretaña, el economista John Maynard Keynes, propuso la creación de una nueva moneda.

Una vez planteada esta opción, los Estados Unidos siendo los dueños de al menos un tercio de las reservas mundiales en oro, logró imponer su divisa como la moneda aceptada para el intercambio internacional, todo esto bajo el compromiso de que si algún país de los que integraban el convenio solicitara que dicha moneda fuese convertida a su valor en oro, esto fuese ejecutado.

Un giro inesperado de la historia

En el acuerdo Bretton Woods se suponía que Estados Unidos no realizaría más impresiones de su divisa de aquella cantidad que estuviese abalada por el oro existente en sus bóvedas, permitiendo la estabilización del dólar, convirtiéndose en un pago confiable tanto para importadores como exportadores.

Sin embargo, para la década de 1960 Estados Unidos incumplió el compromiso y se encargó de imprimir una gran cantidad de dólares para financiar la Guerra de Vietnam, esto trajo como consecuencia que a mayor cantidad de dólares para la misma cantidad de oro, el dólar fue perdiendo valor.

Esto trajo como consecuencia que algunos países exigieran la conversión de los dólares en oro, pero para el año 1971, el entonces Presidente Nixon acabó con lo que quedaba del acuerdo Bretton Woods, comenzando a funcionar un sistema de flotación, el cual se basa en la confianza al dólar.